El Conejito Bling Bling y el deseo del Arco Iris
La noche se pone fría y el pequeño conejito bling bling se acurruca junto a su mamá para abrigarse, él vive en una enorme hectárea verde y su casita se encuentra bajo esta enorme hectárea, sin embargo mamá coneja se esmera para que la casita siempre se encuentre limpia. Bling Bling también ayuda a su mamá, él limpia su cuarto, estudia, se baña y se viste solo.
Mamá coneja cuida de Bling Bling porque papá conejo se ha ido
lejos a trabajar y bling bling lo extraña mucho.
En las mañanas mientras se pone el sol todos los conejitos van camino hacia la
escuela, hoy habrá clase de matemática y bling bling llega con una enorme
zanahoria, se la entrega a su miss y saluda: Miss Coneja Buen Día!
Buen Día!.- Le contesta la Profesora.
De pronto suena la campana y comienzan con la clase, todos se
acomodan para recibir la lección del día y ya al
finalizar la profesora coneja realiza el anuncio que todos los conejitos venían
esperando desde hacía varias semanas: “El concurso de cometas”
Bling bling estaba muy emocionado, se acercó a su mejor
amigo el conejito “Cornelio”, pero antes de que pudiera hablarle Cornelio lo
hizo.
Bling bling, escuchaste?? el sábado iremos al concurso de las cometas!
Todos irán! Hare mi cometa con la forma de Halcón.
Yo también hare mi cometa de Halcón, pero pensándolo bien lo hare de un cóndor.- Dijo
Bling Bling
Ignacio también la hará con la forma de cóndor y no puede
haber dos cóndores.- Dijo Cornelio
Si pueden haber!
No bling bling, no se puede.- Dijo Cornelio.
Bueno entonces lo hare de un dinosaurio y será más grande
que la cometa de Ignacio.
Pero los dinosaurios no vuelan!.- Dijo Cornelio.
De pronto detrás de ellos se escuchó la voz de Ignacio (El
conejito más inteligente de la clase) y dijo: Existió un dinosaurio que tenía
alas y volaba era el Pterodactylus.
A bling bling le encanto saberlo, haría su cometa de un
Pterodactylus!
Ya en la tarde
después de terminar sus deberes, Bling bling y Cornelio se juntaron para hacer
sus cometas, trabajaron toda la tarde y sin pensarlo llego la noche.
A bling bling le gustaba contemplar las estrellas, entonces
se echó en el pasto junto a Cornelio y comenzaron a contarlas juntos, le iban inventando nombres a todas, mientras los aviones que pasaban
encima de ellos los iluminaban con sus enormes luces.
Si vemos pasar una estrella fugaz podemos pedir un deseo.-
dijo Cornelio
Mi mamá me dijo que también podía pedir un deseo con el arco
iris.- Le respondió Bling Bling
Y que quieres pedir Bling Bling?
Que mi papá vuelva pronto, hay muchas lluvias en el sur. Yo
lo extraño mucho y mi mamá también.
Entonces si vemos la estrella fugaz o el arco iris, los dos
pediremos ese deseo.- Dijo alegremente Cornelio.
Bling Bling se sintió muy feliz de tener un amigo como Cornelio.
Cuando Bling Bling se levantó al día siguiente tomo el
desayuno apresurado y luego fue a buscar su cometa, pero… la cometa no estaba!
Alguien se la llevo!!
Mamá coneja estaba muy consternada y bling bling lloraba
desconsoladamente.
Cornelio llego temprano con su enorme cometa de Halcón, sin
embargo bling bling le dijo que no iría porque alguien se llevó la cometa.
Entonces Cornelio abrazo a Bling Bling y le dijo: No te
preocupes usaremos mi cometa, mi mamá siempre me ha enseñado a compartir.
Aunque a Bling Bling le daba pena no tener cometa, acompaño
a Cornelio a que él pudiera hacer volar la suya.
Cuando llegaron al enorme sembrado de mucho pasto verde,
encontraron a sus compañeros junto a sus cometas, las cometas eran hermosas, sobre
todo la cometa de Ignacio que tenía la forma de un cóndor.
Ignacio era un conejito intelectual y presentaba su cometa
diciendo: “Mi cometa es un cóndor andino que vive a lo largo de toda la
cordillera de los andes”
Era muy curioso escuchar a Ignacio, pero a Bling Bling y a Cornelio
le gustaba escucharlo porque aprendían mucho de él.
Entonces la profesora coneja anuncio el inicio del concurso
e inmediatamente todos los conejitos echaron a volar sus cometas.
Bling Bling imaginaba con tristeza como estaría volando su
cometa y de pronto también recordó a su papá, como le hubiera gustado que él también
estuviera ahí junto a él.
De repente el cielo se puso gris y una enorme nube se fue
acercando y comenzó a llover, todos los conejitos guardaron sus cometas y se
fueron a esconder de la lluvia.
Llovió intensamente durante un buen rato, y de pronto después
que la lluvia ceso apareció un enorme sol y mágicamente.. Un arco iris!!
Entonces Cornelio grito: Bling Bling pidamos el deseo
-
Que papá vuelva pronto!
Entonces ambos pidieron el mismo deseo y anhelaron con todo
el corazón que se cumpliera.
La tarde continuo y mientras
que Cornelio se divertía volando la cometa, mamá coneja consolaba a su pequeño
cuando de pronto a lo lejos, bling bling diviso una cometa con forma de pterodactylus muy parecida a la
suya.
La cometa iba avanzando con dirección hacia él y cuando pudo
ver quién era el propietario de esa cometa, no lo pudo creer... Era papá
conejo!
Bling bling corrió a abrazar a su papá, estaba muy feliz.
Mira lo que encontré en el camino, parece que el aire se
estuvo llevando la cometa, yo la encontré enredada en un árbol y la traje para
ti..- Dijo papá conejo
“Cuando uno actúa bien y desea con el corazón las cosas se
cumplen”.- Pensó bling bling
Gracias papá! Es mi cometa, hagámosla volar lejos y luego
vamos a Casa.
Bling Bling entonces se sintió agradecido y disfruto de la tarde junto a sus padres.
Luego retornaron a casa antes que el sol se oculte.

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