El Valiente Osito Tito
En las alturas de un lindo bosque, se encuentra ubicada la casita
del pequeño OsitoTito, la casita se encuentra rodeada de coloridas flores y durante
la primavera estas flores emanan al viento un olor muy agradable que perfuma el
ambiente y la casita del Osito Tito.
Muy cerca existe un pequeño arroyo, tito lo visita los fines de semana junto a su papá, para pescar las
enormes truchas que vienen desde el rio que se encuentra al otro lado del
bosque.
En dicho bosque viven muchos animales, tito y
su familia se llevan muy bien con todos ellos.
Tienen como vecinos al Sr. y la Sra. Mapache quienes son
padres del pequeño “ Machi” y la pequeña “ Pachi” ambos son amigos del pequeño
tito y siempre están buscando hacer travesuras.
Cerca a la casa del Osito Tito, esta ubicada la
tienda de la Sra. Coneja y es ahi donde siempre llegan todos los pequeños a comprar
dulces y donde durante las tarde de invierno ofrece chocolate calentito.
Como todas las mañanas el Osito Tito se levanta temprano para ir a la
escuela, mientras Mamá Osa prepara el desayuno. Tito saluda muy feliz a Mamá y Papá Oso, y mientras desayuna con ellos les cuenta el extraño sueño que tuvo aquel día, tito soño que un brujo malvado muy feo y una
hiena con cara de mala llegaban al bosque y se apoderaban de esta y no solo del
bosque sino de todos los habitantes también. Cuando los papás del Osito Tito
escucharon su relato rieron mucho,
entonces mamá osa dijo: El bosque es libre querido tito y solo tenemos una
autoridad “ El señor búho” quien es el alcalde de nuestro bosque. Papá oso
le dijo al pequeño tito que todo estaría bien, en nuestro bosque “Vivimos
Felices” todos somos muy pacíficos.
Después de despedirse de sus padres el Osito Tito camino rumbo a la
escuela y en medio del camino se encontró con los pequeños mapaches: Machi y Pachi, ambos eran muy traviesos y mientras avanzaban los dos mapaches corrían y saltaban cantando la canción que
mamá mapache les cantaba antes de dormir:
“Tú eres mi sol, mi único sol, me haces feliz cuando el
cielo esta gris, duerme y se feliz siempre mi pequeño sol”
Era tanto el revuelo de los pequeños mapaches provocaban,
que cuando los pajaritos sentían que estaban cerca volaban en huida de las
ramas de los árboles.
Y mientras avanzaban divirtiéndose en el camino, de repente
la pequeña Pachi sintió que alguien los seguía y miro hacia atrás,le comento a Machi lo que pensaba pero su hermanito no le hizo
caso porque todo el tiempo se estaban
bromeando, sin embargo Tito que era muy temeroso les pidió que avanzaran rápido
pues recordó el sueño que tuvo la noche anterior.
Durante la mañana en la escuela la lección de la clase de la Miss Jirafina transcurría con tranquilidad, cuando de pronto apareció en clase el
director de la escuela el señor Hipopo, le dijo a la miss que suspendiera
la clase pues era necesario que los niños retornaran a sus hogares y aunque el
director no quiso explicar la razón, Miss Jirafina lo dijo: Han
secuestrado al Señor Buho!
Cuando tito escucho el comentario del director sintió que el miedo se apodero de
su cuerpo, mientras que a su lado los pequeños Machi y Pachi celebraban el
retorno a sus hogares, y así, entre temores y gritos de júbilos todos los
pequeños tomaron el camino de regreso a sus hogares.
Mientras caminaban los tres pequeños amigos, se iban imaginando mil
historias de como habrían secuestrado al Señor Búho. Machi decía que habían
venido unos extraterrestres a llevárselo, pero Pachi creía que no eran los
extraterrestres sino las haditas, porque las haditas son muy traviesas decía
ella.
Entonces fue cuando el Osito Tito recordó aquel sueño con el que
despertó intranquilo aquella mañana, y fue así como de repente en un abrir y
cerrar de ojos apareció entre los arboles una hiena, tenía sus dientes grandes,
sus ojos vidriosos y su cara maléfica, se paro en medio del camino y grito: No
se muevan!
El OsitoTito y los pequeños mapaches se paralizaron de miedo y podían
sentir como se iban parando uno a uno sus pelitos producto del temor a la
hiena.
“Se ven gorditos y jugositos” dijo la hiena, y hoy tengo
mucha hambre.
Y tú gordito.- dijo señalando al Osito Tito, serás mi plato
especial.
La hiena malvada tomo una cuerda y amarro a los tres amiguitos,
los metió en un gran saco los arrastro hasta el rió, los coloco dentro de un
bote y se dirigió hacia… El castillo encantado.
El castillo encantado quedaba al otro lado del rio, muy
lejos del bosque y los habitantes del bosque nunca iban ahí, además existían
muchas historias en torno al castillo, pues se creía que habitaban espíritus
malignos.
Cuando el Osito Tito, Machi y Pachi pudieron salir del enorme saco,
se encontraban encerrados dentro de una habitación oscura en el castillo encantado.
Los tres se encontraban muy asustados y comenzaron a llorar, era tan grande el
temor que sentían que por primera vez el pequeño Machi no podía consolar a su
hermanita.
De repente con un fuerte golpe se abrió la puerta, era la
hiena junto a un tipo muy feo y muy malo, como el brujo que Tito había soñado.
Yo seré el nuevo dueño de su bosque.- les dijo el brujo malvado, y
ustedes harán todo lo que les diga, aunque quizás no, porque la hiena se los
comerá antes. Diciendo esto ambos se marcharon riéndose del temor de los pequeños.
Entonces el Osito Tito se dio cuenta que no podían seguir llorando,
aunque tenía miedo, no podía permitir que les hicieran daño, él lucharía hasta
el final, entonces seco las lágrimas de la carita de Machi y Pachi y comenzó a
armar un plan de rescate.
Esa misma noche mientras la hiena los llevaba a la cocina, el Osito Tito le dijo a la hiena que quería pedir un deseo y que este deseo serviría
para comerlo bien.
Y cuál es tu deseo? .- Le dijo la hiena
Cuando mi mamá me baña me echa hierbita para oler bien, y
seguro tu vas a querer comerme oliendo bien.- Le dijo Tito
Así que la hiena salió a buscar las hierbas pero antes se aseguró
de cerrar la puerta con llave para que no escapen. Inmediatamente los tres
pequeños se acercaron a la ventana y se subieron a ella, y pudieron darse cuenta que la celda donde se encontraban estaba muy arriba y que el castillo se
encontraba rodeado de un gran rio, a pesar de eso tito no se sintió derrotado,
el seguiría actuando para escapar junto a sus amiguitos.
Entonces de repente escucharon un pedido de auxilio en la celda continua,
aquella voz les parecía muy conocida, pachi iba a decirle que ella era hija del
señor y la señora mapache, cuando de repente escucharon otra voz y esta era la
voz del brujo malvado que gritaba en la otra celda y decía que él sería el
nuevo dueño del bosque, entonces la otra voz también grito y
le dijo: No lo lograras, la maldad nunca gana,
después de escucharlo fue cuando entonces lo reconocieron, era el señor
búho!
Entonces Tito pensó que debía actuar bien para que su plan
de escape no fallase.
Cuando la hiena entro a la cocina encontró a Tito muy feliz
bañándose en la olla donde lo cocinarían. Tito vio a la hiena y le dijo:
Encontró las hierbitas señora hiena?
Cuando la hiena dio unas pasos para avanzar hacia Tito,
aparecieron detrás de ella Machi y Pachi con dos enormes sartenes y se la
tiraron en la cabeza a la hiena casi al mismo tiempo. Fue un golpe muy fuerte, la hiena cayó al
suelo desmayada.
Entonces los pequeños mapaches rebuscaron entre sus
bolsillos de la hiena para encontrar las llaves, la pequeña pachi cogió las
llaves abrió la puerta y fue corriendo hacia la celda donde estaba el señor
búho.
Sr. Búho!
Sr. Buho! Sr. Buho! .- Gritaba la pequeña pachi.
El Sr. Buho no podía creerlo. Pequeños que hacen acá? .- Les
dijo
Sr. Buho.- Le dijo Tito, lo sacaremos de aquí.
Pachi abrió la puerta dejando salir al Sr. Búho, los cuatro se
dieron un gran abrazo y corrieron hacia la salida, corrieron tanto que casi ni
sentían sus piernas.
Entonces de pronto apareció el brujo malvado detrás de
ellos, gritando: No escaparan!
Apunto su varita hacia ellos e hizo salir un destello que
choco contra la pared.
Corran! .- Gritaba el Señor Búho.
A Tito le dolían sus pies de tanto correr, era terrible pero tenían que correr
para poder escapar del brujo malvado, cuando de repente la pequeña Pachi
tropieza y cae al suelo, se quiso levantar y no pudo, entonces con lágrimas en
los ojos grito: No me dejen!
Entonces los tres voltearon a verla, y Tito grito: Yo voy por ella!
Tito corrió hacia ella y pensó: “Un buen amigo nunca
abandona”, tomo a pachi la puso en su espalda y siguió corriendo.
El brujo malvado ya estaba cerca de ellos, entonces el Sr. Búho se detuvo, tomo un gran tronco y le dijo al brujo: Tú me quieres a mí,
déjalos libres a ellos.
Jamás! Le dijo el brujo, ese bosque ahora será mío, y
mientras se lo decía apuntaba con su varita a todos, de repente escucharon un
gran ruido, era la hiena que corría hacia ellos desde la escalera.
La hiena venía con un gran ojo morado, estaba enfurecida y
adolorida, llevaba en su mano un gran palo y dijo señalando a Tito: Tú, tú me
lo vas a pagar, no veras el próximo amanecer.
Aunque a Tito le invadió el terror cuando escucho a la
hiena, supo que sus amiguitos confiaban en él y aunque temblaba le dijo la
hiena: No te tengo miedo.
La hiena junto al mago rodearon al Sr. Buho y a los tres pequeños, mientras el Señor Búho pedía que los dejaran irse. De pronto se escuchó un gran ruido y un gran
golpe en la puerta de entrada, eran mamá y papá oso, junto a los señores
mapaches y todos los adultos del bosque.
Mamá Osa corrió a abrazar a Tito, se paró delante de él y
reto a la hiena, le dijo que si quería comerse a su hijo, primero que intentara
comerse a ella.
Entonces el brujo malvado disparo con su varita, pero al
hacerlo el Sr. Buho se abalanzó sobre él y con esto logro que el destello
cayera sobre la hiena, que inmediatamente se convirtió en un pequeño e
indefenso ratón.
Los habitantes del bosque “Vivimos felices” entregaron a las
autoridades al brujo malvado, el oficial Sargento Elefante prometió que lo
encerrarían para siempre.
De regreso al bosque y con el brujo encerrado todo volvió a
la tranquilidad, los niños volvieron a jugar felices y tranquilos y los padres
retornaron a sus labores cotidianas, la señora conejo besaba y abrazaba a tito
y a los mapaches cada vez que se acercaban a comprar dulces.
Mis pequeños héroes, Les decía ella.
Y así fue en una ceremonia donde acudieron todos los
habitantes del bosque, el Señor Búho en su cargo de alcalde premio al Osito Tito, Machi y Pachi por su valentía.
“Porque un buen amigo no te abandona nunca” les dijo a
ellos, porque fueron muy valientes e inteligentes.
Tito que siempre fue un osito tímido se sintió muy orgulloso
de él mismo, porque él que desea puede lograr lo que se propone pensó para él
mismo, y así continuo siendo un osito feliz y bondadoso junto a sus amiguitos.
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Me gustó la historia de tito y sus amigos, no sabemos que valiente somos hasta que se presente el momento de demostrar, eso pasó con el.
ResponderBorrarMuchas Gracias! Seguire compartiendo mas historias :)
BorrarQue bello cuento muy lindo siempre amigos en lo bueno y en el peligro así es nos enseña también confiar en uno mismo y de acabar con el miedo que a veces podamos sentir FELICITACIONES VAMOS POR MAS HISTORIAS
ResponderBorrarMe alegra que te haya gustado!
BorrarMuchas gracias :)